Grupo asesor enfatizó en la necesidad de evitar “la fase de trasmisión comunitaria masiva”

La Razón

En la conferencia realizada este jueves 23, en la sala de prensa de la Torre Ejecutiva, los expertos del Grupo Asesor Científico Honorario, que coordina a 55 académicos, ratificaron la vigencia de los cuatros principios para la salida de la cuarentena voluntaria: progresividad, regulación, monitoreo y base en evidencia.

Rafael Radi sostuvo que en Uruguay la enfermedad se encuentra en una etapa caracterizada por la aparición de brotes en un escenario de retorno gradual a la actividad, aumento de la movilidad, retorno a la actividad laboral y educativa y apertura progresiva de fronteras; un escenario que “es y será, el escenario más razonable para esperar en los próximos meses”. Ante este panorama, el trabajo se concentrará en evitar el pasaje a un escenario de contagio comunitario.

Detalló que Uruguay está en una etapa de desconfinamiento bastante avanzada que trae riesgos de rebrotes y que, en ausencia de vacunas o tratamientos exitosos, las medidas de intervención no farmacológicas son esenciales para minimizar ese riesgo.

El informe del Departamento Epidemiológico del Ministerio de Salud Pública, (MSP) indica 48 brotes comunitarios, la mayoría intrafamiliares, y seis brotes más grandes, que fueron: el evento social de marzo, el del hospital Vilardebó, los registrados n centros de estadía de ancianos, los de Rivera, Treinta y Tres, y ahora, en el centro de salud de Montevideo.

“En todos el contagio se dio puertas adentro. En mayo decíamos que el 99,5 % de los contagios, de acuerdo a evidencias internacionales, se daban en lugares cerrados y que era muy pocos los contagios en lugares abiertos, como se confirma en Uruguay. Esto lleva de la mano que debemos seguir insistiendo en el uso responsable de los espacios abiertos y públicos, y el rol fundamental de ventilar y recambiar el aire en espacios interiores de las casa, aulas, restaurantes y transporte, entre otros”, afirmó Radi.

Por su parte, Fernando Paganini dijo que Uruguay integra una minoría de países que logró una “supresión temporaria de la enfermedad”, es decir, un número reducido de contagios diarios. Sostuvo que el principal desafío de la estrategia que siguió nuestro país es no pasar el margen que hay entre el estado de supresión descripto y la diseminación comunitaria, como ha ocurrido en la mayor parte de los países.

“La estrategia para enfrentar el avance del coronavirus COVID-19 ha sido exitosa hasta ahora, aunque hay riesgos. Para esto, es necesario acentuar el distanciamiento físico y el rastreo, testeo y aislamiento”, acotó. En ese sentido, destacó la “robusta” capacidad de análisis que tiene el país y que se reforzará el rastreo, a partir de la incorporación de 50 especialistas en Epidemiología, anunciado por el ministro de Salud Pública, Daniel Salinas. Paganini informó que a través de la aplicación Coronavirus.uy, se verificó, por primera vez, a una persona autoidentificada a través de esta herramienta.

A su turno, Henry Cohen ratificó que se puede intentar con “mucho éxito” cortar la transmisión con medidas de mitigación, tales como el distanciamiento físico de dos metros basado en investigación científica. Cuando no se puede, hay que usar la mascarilla. Al respecto, remarcó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que el uso de la máscara es imprescindible en espacios abiertos y cerrados. “Cuanta más gente los use en lugares públicos más protección tendrá la comunidad toda. Generalizar su uso es un deber cívico”, subrayó.

Con mayor movilidad social, se debe minimizar el número de personas con el que se mantiene contacto, por lo cual es imprescindible disminuir y restringir las actividades sociales. “No nos gustaría seguir viendo noticias que hay fiestas y reuniones sociales con muchas personas”, dijo el experto.

En relación al papel de los asintomáticos en la infección dijo que está demostrado que son transmisores y que pueden llegar a ser un factor crítico porque se puede estar enfermo sin saberlo.

Sobre los brotes en los centro de salud, ratificó que el personal es de riesgo por la exposición, y que, según la experiencia internacional, en estos lugares hay cuatro veces más riesgo de enfermarse que los que afectan a la población en general y que ese riesgo aumenta, aún más, en aquellos que atienden a pacientes con COVID-19.

Desglosó que en los tres primeros meses había 110 casos de personas que trabajan en la salud y en las últimas semanas ese número ascendió a 200, lo que lleva a que el porcentaje sea el 18 % del total de infectados. “Verdaderamente alto”, advirtió. El factor del multiempleo, que se ubica en el 72 % entre médicos y 27 % en general, es determinante, agregó.

Al retomar la palabra, Rafael Radi comunicó que se incorporarán dos herramientas para el control de la epidemia; uno es el secuenciado genómico de todos los brotes para tener los nexos epidemiológicos. “Uruguay es el quinto país del mundo en cuanto a porcentajes de secuencias de pacientes comunicados”, indicó.  

También confirmó que los tests serológicos producidos en Uruguay fueron validados por el Ministerio de Salud Pública, lo que permitirá medir la respuesta inmune de los pacientes que pasaron por la enfermedad y la cantidad de asintomáticos. Adelantó que se harán 200.000 tests al comienzo, con posibilidad de incrementar ese número.

“En relación a mayo —mes en el cual se realizó la primer conferencia de prensa del grupo— hoy tenemos mejor entendimiento de la situación, más rápido acoplamiento de los mecanismos de respuesta sanitaria y el aumento significativo de números de tests con 3.100 realizados ayer con menos de 1 % de casos positivos. Estamos en una situación relativamente controlada”, puntualizó.

Uruguay sigue estando en la zona metafóricamente denominada “más fría del mundo”, con un promedio de 0,4 casos por cada 100.000 habitantes, mientras en Brasil es 18 por 100.000, en Argentina 8 por cada 100.000 y en Florida, Estados Unidos, el guarismo es 50 casos por cada 100.000 habitantes

“En Uruguay, los números totales están por debajo de 0,1 % de la población y, aún considerando los posibles asintomáticos, estaríamos por debajo de 0,5 % de la población, cuando hay zonas con 20 %”, agregó.

Radi, en respuesta a una consulta de un medio periodístico, respondió que hay una gran capacidad vacante en los centros de tratamientos intensivos, y Cohen enumeró que el promedio de las camas aumentaron de 19 a 24 cada 100.000 habitantes. “Estamos muy lejos de preocuparnos, pero debemos seguir cuidándonos. El grupo no recomendó ninguna medida de cierre de actividades distintas a las que anunció el gobierno hace 48 horas”, precisó.

“Hace dos meses estábamos cero a cero, hoy volvimos a los números de hace dos meses, el resultado del partido, seguimos cero a cero, sufriendo embates del adversario. Tenemos buena defensa y buen golero pero no somos imbatibles”, indicó Radi como metáfora.

Finalmente, Cohen sostuvo que los avances de las vacunas son ciertos, hay más optimismo, pero aclaró que no es posible definir una fecha para contar con ellas. Asimismo, aseguró que Uruguay podrá acceder y que el compromiso internacional es distribuirlas en forma masiva y a precios accesibles. “Tenemos que seguir esperando. No nos olvidemos que nuestra vacuna es distanciamiento, mascara, lavado de manos, alcohol en gel y ventilar”.

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